Garth Brooks estaba a mitad de su actuación cuando vio a una mujer con un cartel escrito a mano. Lo leyó una vez y bajó del escenario sin dudarlo. Lo que ocurrió después emocionó a todo el público hasta las lágrimas.

A veces, unas pocas palabras en un pedazo de cartón bastan para recordarnos lo que realmente importa.