Un niño de 11 años detuvo el tiempo en un aeropuerto abarrotado, sorprendiendo a todos. Se sentó en un piano público y tocó Nuvole Bianche de Ludovico Einaudi, maravillando al aeropuerto sin decir una palabra. El ruido de las maletas y de los altavoces desapareció al instante. Los viajeros se detuvieron, las conversaciones cesaron y la terminal se convirtió en una sala de conciertos…

Nadie lo vio venir. ¡Es fantástico!

En el aeropuerto de Manchester, los pasajeros que se detenían a tomar un café rápido antes de su vuelo no imaginaron que serían sorprendidos por un pequeño prodigio. Harrison, un pianista de 11 años, descubrió un piano de cola frente a Broderick’s Coffee Shop en la Terminal 2 y no pudo resistir sentarse a tocar.

Al principio, nadie le prestó atención, hasta que sus pequeños dedos tocaron las teclas y todos giraron la cabeza.

Mira abajo la actuación completa de Harrison, de 11 años, en el aeropuerto.